El niño que olvidó su cumpleaños
Hay recuerdos que no sobreviven por su grandeza, sino por su textura: unas llaves en un pasillo, una bandeja con galletas, un coche amarillo al fondo del patio. En “Mi madre, fray Lucas y el doctor Ping”, Oriol Villar-Pool explora cómo la infancia guarda el dolor y el cuidado en detalles mínimos.









