Hay quienes ven en una puerta una oportunidad y otras muchas solo ven un muro infranqueable. Al situarte frente a una puerta puedes decidirte a cruzar su umbral y a caminar hacia la vida, o también puedes plantearte la imposiblidad de atravesarla y vencer la resitencia de los siete cerrojos que tan solo tu mente ha creado.
«La puerta del cielo»
Allá por los primeros años ochenta Michael Cimino deslumbró al mundo y arruinó a su estudio con la película «La puerta del cielo»(Heaven’s Gate). Cimino se tomó todo el tiempo del mundo para hacer poesía con una hermosa e incomprendida historia que muy pocos vieron y casi ninguno valoró como se debía.
[bctt tweet=»Amar u odiar es tan solo una cuestión de elección, pero la alegría o el dolor de nuestras decisiones en los demás, eso ya es otra cosa. #oriolVillar #ElSilenciodelosLocos #MichaelCimino #BobDylan #Fotografía #LapuertadelCielo » username=»oriolvillar»]
Una década antes Bob Dylan componía «Knockin’ On Heaven’s Door», una pieza que quien la escucha no la olvida jamás. Siempre que esta canción regresa a mi sueño con escucharla por primera vez. Regresar a ese estado virginal en que la emoción y la curiosidad se entretejen y te arrastran hsta un universo desconocido.
¿Y tú te preguntarás a qué viene esta disgresión sobre el cielo?
Y yo querido lector te diré que lo que de verdad me interesa son las puertas. Las que dan acceso al eden, porque también pueden, y de hecho lo hacen, abrirse en tu descenso a los infiernos.
Son puertas que se abren para permitir el acceso a las parejas de enamorados en su primer ascenso a un hogar en común. Son las que nos acompañan en el regreso y en la partida que nos reúne o aleja de aquellos a quienes queremos. Pero también se cierran tras el último viaje por el que el infortunio se dirige al camposanto.
[bctt tweet=»Puertas que se cierran tras el último viaje por el que el infortunio se dirige al camposanto. #OriolVillar #ElSilenciodeloslocos #MichaelCimino #BobDylan #LaPuertadelCielo» username=»oriolvillar»]
Hay quienes ven en una puerta una oportunidad y otras muchas solo ven un muro infranqueable. Al situarte frente a una puerta puedes decidirte a cruzar su umbral y a caminar hacia la vida, o también puedes plantearte la imposiblidad de atravesarla y vencer la resitencia de los siete cerrojos que tan solo tu mente ha creado.
Prefiero a Michael Cimino y a Bob Dylan quienes llamaron a la puerta y no tuvieron miedo en abrirla, en explorar caminos poco o nada transitados, con diferente éxito, eso sí que es cierto. Pero es paarte del juego y de la vida.
Si tú atraviesas al otro lado o te quedas fuera, eso es tan solo una decisión personal. Pero es conveniente reflexionar sobre las consecuencias de cada uno de nuestros actos, y lo que éstas pueden acarrearnos a nosotros y a quienes, como los naipes de un castillo frágil e inestable, están en nuestro círculo más próximo.
Amar u odiar es tan solo una cuestión de elección, pero la alegría o el dolor de nuestras decisiones en los demás, eso ya es otra cosa.

© «La puerta del cielo» es una fotografía de Oriol Villar-Pool.


